lunes, noviembre 12

José Carlos Mariátegui


José Carlos Mariátegui nació en Moquegua (Perú) el 14 de junio de 1985. Hijo de María Amalia La Chira Ballejos y Francisco Javier Mariátegui Requejo, tuvo dos hermanos: Guillermina y Julio César. Siendo muy niño su padre abandona el hogar familiar y la madre, para mantener a sus hijos, se traslada a Lima.

En 1901 José Carlos va a la escuela, en la cual un año después sufre un accidente que le deja delicado de la pierna izquierda y le obliga a dejar los estudios.

En 1909 entra a trabajar como en el diario La Prensa como ayudante de linotipista. A pesar de no haber culminado sus estudios escolares, Mariátegui llegó a formarse como periodista y a partir de 1914 trabajó como redactor en el periódico La Prensa y colaboró con la revista Mundo Limeño y otras, pero en donde afirma su personalidad es en Colonida y El Tiempo en 1916. También cultivó varios géneros literarios.

En 1918 colabora con el diario Nuestra Época donde critica la estructura social vigente. En 1919 creó el diario La Razón desde donde apoyó la reforma universitaria y las luchas obreras. Critica al presidente Augusto B. Leguía y se vuelve la voz de los obreros al fundar la Federación Obrera Regional Peruana.

Viajó por Europa gracias a una beca que le fue entregada por el gobierno de Leguía como una forma encubierta de deportación, lo que le permite tener contacto con los principales exponentes del marxismo revolucionario como Lenin y Gramsci. Asimismo asiste a los procesos de lucha que se suceden una vez finalizada la I Guerra Mundial y al triunfo de la Revolución Bolchevique rusa en Hungría, Alemania e Italia (país en donde se casa con Anna Chiappe).

El 17 de marzo de 1923 regresa a Lima y colabora en diversos diarios, ejerciendo como profesor en la Universidad Popular González Prada. También se integró en las filas de la Alianza Popular Revolucionaria (APRA), no obastante las diferencias con el máximo dirigente de esa fuerza, Víctor Raúl Haya de la Torre, marcaron su alejamiento.

En 1924, debido a una antigua lesión, le fue amputada una pierna. Sin embargo, su producción literaria se incrementa.

Como fundador en 1926 y principal redactor de la revista Amauta supo expresar en ella textos de vanguardia relacionados al arte y la cultura, además de otros vinculados a la cuestión política de su país y de toda América.

En sus escritos, marcó además de la importancia de la cuestión aborigen, el valor del proceso emancipatorio americano de principios del Siglo XIX señalando la necesidad de su influencia en los movimientos revolucionarios posteriores. Dijo así: “La generación libertadora sintió intensamente la unidad sudamericana. Opuso a España un frente único continental. Sus caudillos obedecieron no un ideal nacionalista, sino un ideal americanista. Esta actitud correspondía a una necesidad histórica”.

En la misma época, suma a su labor de difusor del marxismo, el desarrollo de una importante tarea política, convirtiéndose en cofundador tanto del Partido Socialista como de la central obrera peruana (CGTP). Célebres fueron las polémicas que tuvo en ese marco con el revolucionario argentino y dirigente del Partido Comunista de su país, Victorio Codovilla. En ellas, se debatía el carácter de la revolución latinoamericana.

Sobre este punto en particular, escribió: “La revolución latinoamericana será nada más y nada menos que una etapa, una fase de la revolución mundial. Será simple y puramente la revolución socialista. A esta palabra, agregad, según los casos, las palabras que queráis: ‘anitiimperialista’, ‘agrarista’, ‘nacional – revolucionaria’. El socialismo los antecede, los supone, los abarca a todos. A Norte América capitalista, plutocrática, imperialista, sólo es posible oponer eficazmente una América, latina o íbera, socialista”.

En 1928, escribe la que es considerada una de sus obras cumbres: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. En ella, condena el papel del latifundio como principal responsable por la situación miserable de las poblaciones indigenas de la región. Expresa además, que en la transición a una sociedad socialista había que basarse en los hábitos colectivistas de los indios, concluyendo: “El comunismo inkaico, no puede ser negado ni disminuido por haberse desenvuelto bajo un régimen autocrático".

En 1928, tras romper con el APRA del líder Víctor Raúl Haya de la Torre, funda el Partido Socialista Peruano (posteriomente Partido Comunista Peruano) y la revista proletaria Labor. Un año más tarde, funda la Confederación de Trabajadores del Perú.

José Carlos murió en Lima el 16 de abril de 1930.

Mariategui -también conocido como el gran Amauta- fue un verdadero renovador del marxismo, este escritor, periodista y político peruano es para muchos el mayor pensador revolucionario que dio la primera mitad del siglo XX en América Latina. Incorporando a la tradición teórica de la doctrina de Marx y Lenin elementos vinculados con las culturas de los pueblos originarios, y otras fuentes que enriquecieron las formas y los contenidos de sus luchas, su pensamiento tuvo enorme influencia en los marxistas revolucionarios que le sucedieron en el tiempo. Entre ellos se encuentra sin dudas, Ernesto “Che” Guevara

lunes, noviembre 5

Ho Chi Minh


Ho Chi Minh nació en Annam (Vietnam) el 19 de mayo de 1890. Su verdadero nombre era Nguyen Tat Than, pero la clandestinidad en que vivió siempre, le obligó utilizar más de cien apodos diferentes para escapar de la persecución policial. El nombre de Ho Chi Minh significaba "El que ilumina"; otras veces se hizo llamar Nguyen Ai Quoc, "El patriota".

Era hijo de un médico herborista de Nghe An que ya luchaba contra el colonialismo francés, que había invadido Vietnam en 1860. Estudió en Hué y Saigón, hasta que en 1912 emigró como mozo en un paquebote francés. Fue un largo viaje de dos años de puerto en puerto hasta que arribó a Londres, donde trabajó en el hotel Carlton durante tres años.

De allí fue a París, donde trabajó como retocador de fotografías. Conoció a Chu En Lai, León Blum, Marcel Cachin y Longuet (sobrino de Karl Marx), entre otros destacados dirigentes del movimiento obrero internacional. Se afilió al Partido Socialista Francés, en cuyo congreso de Tours votó con la mayoría internacionalista que decidió la adhesión del Partido a la Tercera Internacional. Comenzó a escribir en "L`Humanité", y luego fundó el periódico "El Paria", donde escribirían los dirigentes revolucionarios de los países coloniales.

De París se trasladó a Moscú, y allí participó en varios Congresos de la Internacional Comunista hasta que, con la ayuda de Borodin, encargado por la Internacional de las organizaciones comunistas asiáticas, formó una escuela militar en China para enseñar a los comunistas el arte de la guerra revolucionaria. El director era el coronel Chiang Kai Chek y el jefe del departamento político era Chu En Lai. En la noche del 3 de abril de 1927, cuando Chaing Kai Chek cambió de cara y se desembarazó de los comunistas con una enorme matanza, Ho Chi Minh consiguió huir y siguió en la clandestinidad organizando la revolución en Birmania, en China, en Siam, pasando de cárcel en cárcel, de tortura en tortura, impulsando huelgas, motines y levantamientos armados. En 1930 se produjo el levantamiento de Yen Bai (Vietnam), poniendo de manifiesto la necesidad de un destacamento revolucionario capaz de dirigir la lucha popular hasta la victoria.

Por eso, aquel mismo año Ho Chi Minh fundó en Hong Kong el Tanh Nien o Partido Comunista de Vietnam, pero fue detenido una vez más.

A finales de la década de los treinta, Vietnam padece un giro importante en su situación, con la sustitución del dominio de los imperialistas franceses por los japoneses, que ocupan el país con 50.000 mercenarios.

Liberado de la cárcel por los aliados en 1940, regresó a su país 28 años después de haber salido de él. Luchó en la guerrilla durante los cinco años de la ocupación japonesa.

Para liberar al país de la nueva invasión, funda el Vietnam Doc Lap Dong Minh Hoi, más conocido por Vietminh, o Frente para la Liberación de Vietnam. También crea un ejército guerrillero dirigido por Vo Nguyen Giap, uno de los generales revolucionarios más prestigiosos del mundo.

Concluida la guerra y derrotados los japoneses, los planes imperialistas para la región no contemplaban la independencia sino un nuevo reparto del mundo, que en el caso de Vietnam suponía que los nacionalistas chinos del Kuomintang ocuparan el norte del país, mientras los ingleses harían lo propio con el sur.

Pero los franceses querían recuperar sus dominios coloniales y volvieron a ocupar el país, mientras los guerrilleros vietnamitas rechazaban a los chinos en el norte y liberaban aquella zona.

El 2 de setiembre de 1945 Ho Chi Minh lanzó su llamamiento: "Desde hace más de ochenta años la banda de colonialistas franceses, bajo los tres colores que simbolizan la libertad, la igualdad y la fraternidad, ha ocupado nuestro territorio y oprimido nuestro pueblo [...] Los franceses no nos han dado ninguna libertad política, han instituido una legislación bárbara, han creado más prisiones que escuelas, han ahogado en sangre todas nuestras revueltas, han pisoteado la opinión y utilizado la sangre y el alcohol para embrutecer a nuestro pueblo".

El Vietminh organizó la insurrección general, logró la independencia nacional y fundó la República Democrática de Vietnam, un Estado obrero y campesino que trataba de construir el socialismo.

Pero al retornar los colonialistas franceses se desató una nueva y cruenta lucha del pueblo vietnamita que se prolongó nueve años. El 24 de noviembre de 1946 los franceses bombardearon Haiphng asesinando a más de 6.000 personas y el pueblo reaccionó el 19 de diciembre con una insurrección en Hanoi.

Los imperialistas comenzaron a retroceder: cae Dong Khi, evacúan Cao Bang, luego Lao Kay, y posteriormente Dinh Lap. Francia claudicó y tuvo que pedir el apoyo de los Estados Unidos. El presidente Eisehower dijo en 1953: "Admitamos ahora que perdemos Indochina. Se cederían varias cosas. La península sería difícilmente defendible. El estaño y el tungsteno de esta región, a los que concedemos tanta importancia, dejarían de llegarnos".

El apoyo norteamericano no sirvió de nada. En 1954 los franceses son derrotados en la batalla de Dien Bien Fu y, aunque en los acuerdos de Ginebra dividieron el país en dos, Ho Chi Minh se convirtió en jefe del nuevo Estado vietnamita del norte. Dieciocho millones de conciudadanos saludaron a quien había abierto la brecha de la liberación social y nacional. Era el "tío Ho".

A la guerra contra Francia sucedió la guerra contra los Estados Unidos, por lo que los vietnamitas derrotaron sucesivamente a tres de las potencias imperialistas más poderosas: Francia, Japón y Estados Unidos. Estos no escatimaron medios de destrucción masiva y bombardearon cruelmente Vietnam del Norte: "Derrotados los yanquis -diría Ho- construiremos una patria diez veces más hermosa. Nuestro país tendrá el señalado honor de ser una pequeña nación que, a través de una lucha heroica, ha derrotado a dos grandes imperialismos- el francés y el norteamericano- e hizo una digna contribución al movimiento de liberación nacional". Nunca tuvo un momento de inquietud por la desproporción de fuerzas. Como buen comunista sabía que un ejército popular es superior al mejor ejército moderno. Desde el principio de la intervención americana declaró que los Estados Unidos no serían capaces de soportar una guerra popular prolongada: "En la lucha patriótica contra la agresión norteamericana, en realidad tendremos que soportar más dificultades y sacrificios, pero estamos seguros de que obtendremos la victoria total. Esta es una certeza absoluta". Sus predicciones se cumplieron, aunque Vietnam tuvo que soportar años de atrocidades contra su población. El territorio fue convertido en campo de experimentación de armas sofisticadas y de criminales bombardeos contra la población indefensa. Estados Unidos descargó sobre Vietnam más bombas que las arrojadas durante la Segunda Guerra Mundial. Por eso Ho Chi Minh y el pueblo vietnamita se convertieron en símbolos de las luchas del Tercer Mundo contra el imperialismo, el colonialismo y la explotación.

Murió en Hanoi el 3 de setiembre de 1969 sin poder ver culminada la obra de toda una vida dedicada a la revolución. En su testamento dejó escrito: "Durante toda mi vida, he servido con todas mis fuerzas y con todo mi corazón a la Patria, a la Revolución y al Pueblo. Ahora, si debo partir de este mundo, no hay nada que sienta más que no poder servirlos más tiempo". El proceso liberador, que concretaría sus esperanzas de siempre, continuó. Cuando seis años después de su muerte, los comunistas derrotaban a los invasores norteamericanos, los tanques llevaban una pancarta: "Tú siempre marchas con nosotros, Tío Ho".

En su honor, las autoridades vietnamitas pusieron el nombre de Ciudad Ho Chi Minh a la antigua capital de Vietnam del Sur, Saigón (1975).

Su nombre destaca entre los grandes referentes mundiales del proletariado, mucho más allá de los límites de su país. El triunfo vietnamita contra Estados Unidos demostró que era posible derrotar al imperialismo pese a la enorme disparidad de recursos. En el mundo entero grandes contingentes populares se movilizaron en solidaridad con la revolución vietnamita y la figura de Ho Chi Minh alcanzó un merecido prestigio mundial. Fue un gran dirigente de su partido y del proletariado internacional. Ho Chi Minh y los comunistas trazaron el camino; los obreros y campesinos vietnamitas lo recorrieron hasta el final.

miércoles, octubre 31

Patrice Lumumba


Patrice Lumumba nació en Katako-Kombé (Kasai) en 1925. Procedente de una de las regiones más pobres del centro del Congo belga, se instaló en 1947 en la capital de la colonia, Léopoldville (la actual Kinshasa). Su educación fue autodidacta, tras haber sido expulsado de varias escuelas misioneras. Pronto se hizo notar en los movimientos asociativos indígenas por su militancia en favor de ideales marxistas, antiimperialistas y pacifistas.

En 1955, siendo trabajador de Correos, Lumumba comienza a organizar un sindicato de trabajadores y es detenido y encarcelado por los colonialistas belgas. Tras su salida de la cárcel dos años más tarde, entra en contacto con el movimiento independentista.

Partidario de crear un Estado socialista independiente y laico, en 1958 consigue agrupar a la mayoría de las fuerzas progresistas en un partido panafricanista semilegal: el Movimiento Nacional Congoleño (MNC), primer partido político de ámbito nacional, convirtiéndose rápidamente en el principal dirigente independentista del pais.

El MNC se dedicó a superar las diferencias tribales y regionales y crear una organización independiente y unificada, frente a las ambiciones imperialistas de repartírselo en áreas de influencia y crear varios estados independientes.

En diciembre de aquel año, el dirigente panafricanista de Ghana, Kwame Nkrumah, celebró en la ciudad de Accra la Conferencia de los Pueblos de África y el movimiento de liberación congoleño estuvo representado por Lumumba. Al regresar a su país, habló ante una ingente multitud en Leopoldville (hoy Kinshasa) y, en un discurso explosivo, exigió la independencia del Congo. Acto seguido se produjeron disturbios en la ciudad. Lumumba escapó, pero fue detenido más tarde por la policía colonial y considerado responsable de los desórdenes. El gobierno colonial belga condenó a Lumumba y muchos de sus partidarios por sedición y fueron encarcelados. Pero Lumumba, gracias a la movilización popular, fue liberado en 1960.

Entonces viajó a Bélgica para negociar la declaración de independencia. La metrópoli convoca elecciones, que erróneamente el MNC quiso aprovechar para apoderarse del aparato colonial, las fuerzas armadas y la policía desde dentro y, una vez en el poder, acabar con la dominación belga paso a paso. El MNC esperaba que los recursos naturales enriquecieran al pueblo y que el Congo alcanzara igualdad con los demás países. Confiaba llevar a cabo una transición pacífica desde el poder colonial y no organizó unas fuerzas armadas propias para combatir a los ejércitos imperialistas. A comienzos de 1960 Lumumba dijo: “En el pasado, se cometieron errores, pero ahora estamos listos a cooperar con las potencias que han estado aquí para crear un poderoso nuevo bloque. Si fracasamos, Occidente tendrá la culpa”.

En la campaña electoral Lumumba se declara comunista y esta postura le vale el apoyó de las clases trabajadoras para obtener la victoria en las urnas en mayo de 1960. El 23 de junio se forma un gobierno de coalición con el traidor Joseph Kasavubu como Presidente y Lumumba como Primer Ministro, que proclamaría la independencia días después, el 1 de julio.

Era un equilibrio inestable entre los verdaderos independentistas, encabezados por Lumumba, partidarios de la unidad, y los neocolonialistas de Kasabuvu, dirigente de la ABAKO (Asociación del Bajo Congo). El plan de Kasabuvu no era mantener la unidad del país, por lo que junto con Moisés Tshombé (a quien Bélgica apoyaba), en la provincia de Katanga (hoy Shaba), pretendió convertir el nuevo Estado en una federación descentralizada en la que prevaleciesen los intereses locales. Pero Lumumba estaba resuelto a forjar un gobierno central fuerte.

El rey belga, Balduino I, fue a Leopoldville (hoy Kinshasa) a proclamar la independencia personalmente. Esperaba que sus colonos y sus secuaces locales le garantizaran un gobierno dócil a sus voraces intereses imperialistas. Pero Lumumba, el nuevo primer ministro, agarró el micrófono y le habló al pueblo congoleño sobre la terrible vida colonial y las nuevas esperanzas para el futuro y le dijo al monarca pelele: "Ya no somos sus monos". El discurso escandalizó al nuevo gobierno de coalición y dejó horrorizado al rey.

A pesar de la declaración formal de independencia, los militares belgas todavía controlaban el ejército y la policía; los grandes monopolios todavía controlaban los recursos naturales y la burocracia del Estado. Manejaban los hilos de la política interna del Congo, a través de peones como el presidente Kasavubu y el general Mobutu, hombre de los servicios secretos belgas desde su época de estudiante, y luego agente de la CIA norteamericana.

Inmediatamente después de proclamar la independencia, los imperialistas iniciaron una campaña de desestabilización. La CIA, el servicio de inteligencia belga y otras potencias trabajaban día y noche para mantener en el poder a los congoleños leales al imperialismo. Con la excusa de proteger a la población belga, Bélgica envía tropas a Katanga, intentando sostener al gobierno secesionista de Tshombé por la fuerza de sus armas.

Ante esta situación, el gobierno de Kinshasa recurrió primero a las Naciones Unidas para expulsar a los belgas y ayudar a restaurar el orden. Las tropas belgas se negaron a evacuar el país, y continuaron apoyando la secesión de Katanga. La ONU envió tropas pero éstas no sólo se negaron a intervenir en apoyo del gobierno central sino que intensificaron la desestabilización del nuevo gobierno y, finalmente, propiciaron el acoso y derribo de Lumumba.

Entonces Lumumba solicitó ayuda a la Unión Soviética y en septiembre de 1960 empezaron a llegar al Congo asesores y agentes militares soviéticos. En agosto, reunió a los principales líderes africanos en Kinshasa, y les pidió que unieran sus fuerzas al gobierno del Congo.

Las potencias imperialistas reaccionaron presionando al Presidente Joseph Kasavubu para que acabara con Lumumba, cosa que hizo el 5 de septiembre de 1960, destituyéndole del gobierno ilegalmente y reemplazádolo por Joseph Ileo. Pero Lumumba se negó a abandonar el cargo de Primer Ministro y destituyó a su vez a Kasavubu.

En agosto el presidente yanquee Eisenhower dio la orden de matar a Lumumba. Allen Dulles, que estaba al frente de la CIA, envió un telegrama a su delegado en el Congo sugiriéndole que reemplazara al gobierno congoleño tan pronto como le fuera posible. El jefe de la delegación en el Congo, Lawrence Davlin, recibió órdenes de mantener en secreto el asesinato.

El 14 de septiembre, nueve días después de la destitución de Lumumba, el coronel Joseph Mobutu Sese Seko, jefe del ejército, se hace con el control político en la capital, desata una ola de represión contra las organizaciones políticas y expulsa a los técnicos soviéticos. Auténtico hombre fuerte del gobierno congoleño, antes de dos meses Mobutu había devuelto el poder a Kasavubu y se autodesignó comandante en jefe de las fuerzas armadas. Pero Lumumba seguía vivo y, con él, la esperanza para el pueblo congoleño.

El 10 de octubre, el ejército y las tropas de la ONU le detienen, pero Lumumba logra escapar el 17 de noviembre y huir en avión hacia su principal base de apoyo en Kisangani (entonces llamada Stanleyville) en donde contaba con mayores apoyos.

Lumumba fue detenido de nuevo el 2 de diciembre por el ejército.

Al final lo llevaron a Katanga. Allí, en un descampado en medio de la oscura sabana iluminado por las luces de los coches de la policía, el oficial belga Julien Gat cogió del brazo a Lumumba y lo llevó hacia un enorme árbol. El dirigente africano apenas podía caminar a causa de las torturas. Un escuadrón de ejecución formado por cuatro hombres y provisto de fusiles FAL belgas y revólveres Vigneron esperan, mientras que 20 soldados, policías, oficiales belgas y ministros katangueses observaban en silencio. El capitán belga dio la orden de disparar y una lluvia de balas acribillaron a Lumumba y a dos de sus ex-ministros, Maurice Mpolo y Joseph Okito.

Hoy, cuando el reto de la revolución y la liberación nacional se le plantea a tantos pueblos y movimientos, la historia de Patrice Lumumba nos proporciona una clara lección sobre la crueldad del imperialismo y el neocolonialismo. Los soviéticos abrieron en Moscú una universidad en su memoria para que allí pudieran estudiar los pueblos del Tercer Mundo. Y es que, para la posteridad, Lumumba ha quedado como mártir del nacionalismo africano y de sus aspiraciones de paz y justicia social, inspirando la resistencia de un movimiento lumumbista en su propio país.

miércoles, octubre 24

John Reed


John Silas Reed nació el 22 de octubre 1887 en Portland, en el estado norteamericano de Oregón, en la costa del Pacífico.

Su familia pertenecía a la alta burguesía pero en ella todavía sobrevivía el espíritu emprendedor y democrático de la América del siglo XVIII y mitad del XIX. Su padre fue todo un personaje. Hombre culto e inteligente, se dedicó (cuando John era muy joven) a una lucha sin cuartel contra la corrupción y el caciquismo en el Estado. De su mano Reed supo lo que representaba la minoría dominante, el poder de los monopolios, las maniobras de los aparatos políticos, y el servilismo de la justicia y la prensa. Su madre era, por el contrario, conservadora y durante toda su vida intentó frenar la evolución moral y política de su hijo.

Niño tímido y mimado, estudió primeramente en Morristown, un colegio de élite y más tarde en la Universidad de Harvard, donde jamás aprendió las reglas del juego. Era un estudiante que quería ser diferente y lo fue. Desde antes de llegar a Harvard sintió repulsión por los métodos de la enseñanza tradicional, y se rebeló contra las normas de la casa hasta que conoció a Charles Towsend Coppeland, alias Gopey, un profesor nada convencional y con él vivió una rica experiencia de comunicación, debates y aprendizaje.

Aunque fue un notable deportista -jugó en el equipo de rugby-, Reed destacó sobre todo como animador de las revistas que se publicaron en la Universidad, causando más de un dolor de cabeza a los rectores con su periódico satírico El Burlón, en el que mostraba un estilo ingenioso y brillante, por lo que recibió numerosas proposiciones para escribir en grandes diarios y revistas ilustradas. En aquella época empezó a escribir un buen número de poemas, y narraciones que rara vez quedaron terminadas. Poseedor de talento, todo hacía creer que estaba destinado a ser gran poeta y cuentista mundial. Su pujante e irrefrenable temperamento, sin embargo, lo llevó a experimentar directamente la vida. Se empapó vehementemente el espíritu radical que atravesó la vida universitaria, conociendo ampliamente los ideales liberales, anarquistas y socialistas que proliferaban entre los estudiantes.

Una vez licenciado en Harvard, con título universitario, en 1910, emprendió un largo viaje por Europa pasando por Inglaterra, Francia -donde frecuentó los medios artísticos- y España.

En 1912, tras su vuelta de Europa, se trasladó a Nueva York, instalándose en Greenwich Village, donde frecuenta y se convierte en uno de los protagonistas del ambiente bohemio y progresista.

Allí se incorporó al personal editor de la revista The Masses, el principal órgano de expresión de los intelectuales progresistas norteamericanos. El propósito confeso de The Masses era social: atacar eternamente viejos sistemas, viejas morales, viejos prejuicios toda la carga de ideas desgastadas que los difuntos nos han impuesto e instaurar muchos nuevos a cambio.

También ayudó a organizar la agrupación sindicalista International Workers of the World (IWW) y Reed rápidamente se volvió un heroe entre intelectuales radicales en los Estados Unidos.

En 1911, como corresponsal de guerra del Metropolitan Magazine, llegó a México donde sus entrevistas y reportajes sobre la Revolución tuvieron un gran éxito. John Reed acompañó a Pancho Villa en sus ataques por el norte de México, convivió con los soldados y conoció a Venustiano Carranza, presidente de este país. Todas sus impresiones sobre la Revolución Mexicana las recogió en un libro titulado "Mexico insurgente". También escribió sobre las huelgas de los mineros de Colorado (Estados Unidos) en 1914.

Enviado a Europa como corresponsal sobre la I Guerra Mundial, Reed viaja a Rusia en 1917 donde presencia la Revolución de Octubre y reune el material que luego convertiría en su obra maestra, el libro Ten days that shook the world (Diez días que estremecieron al mundo, 1919). A su regreso a Estados Unidos, Reed, junto con otros miembros, es expulsado del Partido Socialista por sus ideas radicales y participa en la fundación del Communist Labor Party.

Cuando el gobierno ordena sus captura por ser comunista, Reed escapa a Rusia en 1919, donde busca el reconocimiento oficial de su partido por la Komintern, y participa en el famoso Congreso de los Pueblos de Oriente en Bakú.

En 1920 fallece de tifus en Rusia y es enterrado junto al Kremlin en la Plaza Roja de Moscú como heroe de la Revolución.

La imagen de Reed, un personaje de la cultura y la política norteamericana identificado con la revolución rusa, ha sido una espina clavada en el corazón del imperialismo norteamericano. Fue uno de los grandes comunistas de su tiempo, una de las cumbres del periodismo revolucionario, y como tal, su nombre puede inscribirse entre aquellos que lucharon por el comunismo con toda su gigantesca alma, hasta el final de sus días.

domingo, octubre 21

Friedrich Engels


Friedrich Engels nació en Barmen (Alemania) en 1820 en el seno de una familia acomodada, conservadora, religiosa y propietaria de fábricas textiles. Desde joven estuvo influido por los trabajos del poeta radical Heinrich Heine y del filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel y en 1839 empezó a escribir artículos literarios y filosóficos para distintas revistas y publicaciones.

Estudió en la Universidad de Berlín (1841-42) en la que se interesó por los movimientos revolucionarios de la época: se relacionó con los hegelianos de izquierda y con el movimiento de la Joven Alemania.

Enviado a Inglaterra al frente de los negocios familiares, desde 1842 hasta 1844 trabajó en la empresa de tejidos que su familia tenía en Manchester y en esta ciudad inglesa entró en contacto con el cartismo, movimiento que defendía la ampliación del sufragio a los trabajadores. Colaboró en la revista Northern Star, entre otras, y realizó estudios de economía política. Su experiencia y sus estudios le llevaron a la convicción de que la historia sólo podía explicarse a partir del desarrollo económico de la sociedad, afianzándose su teoría de que los males sociales de su tiempo eran el resultado inevitable de la aparición de la propiedad privada, y de que aquéllos sólo podrían eliminarse mediante la lucha de clases, que culminaría con la instauración de una sociedad comunista. Estas conclusiones fueron expuestas en un estudio histórico, La situación de la clase obrera en Inglaterra (1844), ensayo que le proporcionó fama de economista político revolucionario. Por los mismos años publicó en la revista los Anales franco-alemanes, de los que Karl Marx era coeditor, un texto titulado Elementos de una crítica de la Economía Política.

En septiembre de 1844 Engels visitó a Marx en París, quien había publicado una serie de escritos que simpatizaban con el comunismo. Los dos descubrieron que habían llegado, por caminos separados, a las mismas conclusiones, por lo que decidieron trabajar de forma conjunta. Esta colaboración se prolongó hasta la muerte de Marx en 1883, y se realizó en dos sentidos: por un lado, llevaron a cabo la exposición sistemática de los principios del comunismo; por otro, organizaron un movimiento comunista internacional. Otros aspectos de menor relevancia relativos a su colaboración incluyen los artículos periodísticos para el New York Tribune y otras publicaciones.

Al elaborar los principios comunistas, Marx y Engels partieron de la filosofía para después adentrarse en otros campos de estudio. En concreto, Marx se centró en el pensamiento político, en la economía política y en la historia política; los intereses de Engels se dirigieron a las ciencias físicas, las matemáticas, la antropología, las ciencias militares y la lingüística.

En 1845, en Bruselas -lugar de refugio de muchos izquierdistas europeos-, Engels participó activamente con Marx en la Liga de los Justos, convertida pronto en la Liga de los Comunistas. Marx y Engels se encargaron de redactar un breve panfleto con los principios políticos del nuevo movimiento y que describe el capitalismo con una claridad que sus seguidores consideran no superada. Publicado finalmente con el título de Manifiesto del partido comunista (o Manifiesto comunista) llegó a tiempo de traducirse y difundirse por Europa meses antes del inicio de la revolución alemana de 1848. Marx y Engels volvieron a Alemania a participar en la lucha, y Engels fue ayudante de campo de August Willich durante la rebelión de Baden-Palatinado. Como consecuencia del fracaso de la revolución, Marx y Engels tuvieron que exiliarse a Londres en 1850.

En Londres Engels participóen la Nueva Gaceta Renana, editada por Marx y publicada en Hamburgo. También dio a la imprenta la primera edición de Las guerras campesinas en Alemania. Engels volvió a Manchester, a la fábrica en la que había trabajado y de la se que convirtió en copropietario. Aunque Marx permaneció en Londres eso no les impidió mantener una estrecha colaboración, basada en una correspondencia casi diaria.

Finalmente Engels se trasladó a Londres en 1870 y, tras convertirse en miembro del Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT o I Internacional) comenzó a sustituir a Marx en la dirección de dicho Consejo. Tras la ruptura entre marxistas y anarquistas en el seno de la AIT en 1872 (que condujo a su disolución cuatro años más tarde), Engels siguió en contacto con grupos revolucionarios de todo el mundo. No participó directamente en la creación de la II Internacional en 1889, pero sí tuvo una considerable influencia en el diseño de sus programas y políticas.

Engels publicó y preparó durante estos años algunas de sus obras más notables, como La revolución de la ciencia de E. Dühring (más conocida como Anti-Dühring), Del socialismo utópico al socialismo científico o El origen de la familia, la propiedad privada y el estado. En esos años Engels aparecía como un miembro más de la familia en casa de Marx, cuyas hijas le llamaban “El General”.

Tras la muerte de Marx en 1883, Engels se convirtió en el líder del socialismo mundial, salvaguardando lo esencial de la ideología marxista, a la que él mismo había aportado matices relativos a la desaparición futura del Estado, a la dialéctica y a las complejas relaciones entre la infraestructura económica y las superestructuras políticas, jurídicas y culturales.

Finalmente, por causas naturales, falleció en 1895 en Londres.


Aunque corresponde a Marx la primacía en el liderazgo comunista, Engels ejerció una gran influencia sobre él: le acercó al conocimiento del movimiento obrero inglés y atrajo su atención hacia la crítica de la teoría económica clásica. Fue también él quien, gracias a la desahogada situación económica de la que disfrutaba como empresario, aportó a Marx la ayuda económica necesaria para mantenerse y escribir El Capital; e incluso publicó los dos últimos tomos de la obra después de la muerte de su amigo.

martes, octubre 16

Hugo Chávez


Hugo Rafael Chávez Frías nació en Sabaneta (Venezuela) el 28 de julio de 1954. Tercero de siete hijos de Hugo de los Reyes Chávez y Elena Frías, de oficio maestros de escuela, a corta edad, sus padres lo trasladaron a casa de su abuela paterna, Rosa Inés Chávez, para que ésta se ocupara de su crianza.

Desde joven, Hugo Chávez ha sido aficionado al béisbol y es autor de cuentos y obras de teatro, aunque sus inclinaciones lo llevaron a la política y al ejército.

Realizó los estudios primarios y secundarios en Sabaneta y los superiores en la Academia Militar de Venezuela, donde obtuvo el grado de subteniente en 1975. También es licenciado en Ciencias y Artes Militares, rama Ingeniería, mención Terrestre. En las Fuerzas Armadas Nacionales ocupó diversos cargos de comandante.

En 1982 Hugo Chávez fundó el Movimiento Bolivariano Revolucionario (MBR-2000) de ideología bolivariana -concepto ideado por él-.. Fue comandante de la operación militar Ezequiel Zamora, que protagonizó la rebelión del 4 de febrero de 1992. Prisionero militar por rebelión en la cárcel de Yare (1992-1994), motivo por el que dejó inconclusos sus estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Simón Bolívar de Caracas; tras ser liberado fundó el Movimiento V República, al frente del cual presentó su candidatura a las elecciones presidenciales del 6 de diciembre de 1998.

Elegido presidente constitucional de la República, Hugo Chávez impulsó la elección de una Asamblea Constituyente encargada de redactar un nuevo texto constitucional, que más tarde sería aprobado en referéndum. Chávez basó su política en la denuncia de la desigualdad social venezolana y la corrupción del Estado y de los principales partidos políticos. En julio de 2000 Chávez fue reelecto presidente de Venezuela por amplia diferencia sobre sus adversarios.

Dos años más tarde, el 11 de abril de 2002, fue objeto de una fallida asonada golpista burgués-militar. Prisionero por dos días en la Isla de la Orchila, Hugo Chávez fue repuesto en sus funciones gracias a la acción de fracciones del Ejército Nacional y de sus partidarios.

La oposición organizó nuevas manifestaciones que desembocaron en una huelga general entre diciembre de 2002 y febrero de 2003. Los conflictos con la oposición no cesaron y en agosto de 2004 debió hacer frente a un referendo revocatorio de su mandato presidencial, del que salió fortalecido al conseguir el 59 % de los votos. Asimismo, dos meses más tarde, el partido de Chávez logró un triunfo rotundo en las elecciones regionales y locales de Venezuela.

Actualmente el presidente Chávez, con el reconocimiento y el afecto de las clases populares, enrumba a Venezuela hacia una serie de reformas incluidas en su proyecto independiente y democrático que busca cinco equilibrios: el político, el económico, el social, el territorial y el Internacional.

Subcomandante Marcos


El Subcomandante Marcos es uno de los personajes más singulares de la escena internacional de nuestro tiempo. Su rostro cubierto por un pasamontañas ha recorrido al mundo como símbolo de resistencia, una versión contemporánea de la estela del "Che" Guevara.

Carente de biografía y de rostro (a menos que se acepte la identidad, con nombre, foto y antecedentes, difundida por el Gobierno mexicano en febrero de 1995) se considera como tal al conjunto de sus actuaciones y declaraciones desde el 1 de enero de 1994, fecha en que se dio a conocer simplemente con el nombre de Subcomandante Marcos en la Selva Lacandona del estado mexicano de Chiapas al frente del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

El 1 de enero de 2006 Marcos (con el cargo de Subdelegado Zero) empezó una gira en los 32 estados mexicanos para promover "La Otra Campaña" y la Sexta Declaración de la Sexta Lacandona entre la gente humilde y los luchadores sociales, que establece como sus objetivos la creación de un plan de lucha por parte de todos los grupos e individuos que se autodefinen como de izquierda y anti-capitalistas. Sexta Declaración

Durante esta gira ha procurado distanciarse de los 3 partidos políticos mas importantes de México y sus candidatos a la presidencia, dejando claro que su proyecto de construcción de un nuevo país no pasa por el apoyo a tal o cual candidato sino por la lucha propia. "El proceso electoral ya empezó y alguien les va a venir a decir que si lo apoyan les va a resolver todo. Nosotros les venimos a decir que no les vamos a resolver absolutamente nada ni les venimos a traer soluciones, sino problemas, y la invitación de que nos juntemos con los compañeros que se están alzando en otras partes del país para construir el nuevo México" La Jornada

Ha declarado que Andres Manuel López Obrador es un espejo del ex-presidente Carlos Salinas de Gortari y que, su doble discurso para con el pueblo carece de fundamentos La (imposible) ¿geometría? del Poder en México. Marcos se ha expresado también recientemente acerca del PRI y Roberto Madrazo, a quien califica de "ladrón vergonzante y criminal". Sobreel presidente Fox dijo recientemente que este ha "entregado a los empresarios todo el dinero que se juntó de ayuda [para victimas del huracán Stan], mientras la gente humilde todavía está esperando". "Ningún candidato cambiará la situación de explotación"

¿Cuál es la identidad del Subcomandante Marcos?

El 9 de febrero de 1995 el gobierno mexicano declaró publicamente que ya sabían la identidad del enmascarado, identificándolo como Rafael Sebastián Guillén Vicente, ex-maestro universitario de la Ciudad de México.

Guillén nació en México, hijo de inmigrantes españoles zamoranos, estudió en un instituto jesuita en Tampico. Después se trasladó al Distrito Federal, donde se graduó en filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) con el trabajo de tesis "Filosofía y educación: prácticas discursivas y prácticas ideológicas en libros de texto de primaria". Después comenzó a trabajar como profesor en la Universidad Autónoma Metropolitana. Después de ello se inicia su actividad revolucionaria.

Marcos siempre ha negado ser Rafael Guillén, la familia de éste dice que siempre ha ignorado su paradero y nunca dirán si Marcos y Rafael son una misma persona. En la Gran Marcha al DF en el 2001, Marcos visitó la UNAM y durante su discurso dejó claro que había estado allí antes.

Como muchas personas de su generación Marcos fue afectado por la Matanza de Tlatelolco en 1968 e ingresó en una organización maoísta, pasando posteriormente al Zapatismo.

Sin embargo, el encuentro con los movimientos Indígenas de Chiapas transformó su ideología acercándole a visiones revolucionarias más posmodernistas. Otras ideas que ha expuesto en sus discursos y acciones están más relacionadas con los ideales marxistas revisionistas del italiano Antonio Gramsci, muy populares en México cuando él estudiaba en la Universidad.

lunes, octubre 15

Víctor Jara


Víctor nace el 28 de Septiembre de 1932 de padres campesinos: Manuel, inquilino. Amanda, cantora.
Su infancia transcurre en Lonquén, localidad cercana a la capital y su juventud en Santiago, en la Población Nogales.

A la muerte de su madre ingresa al Seminario Redentorista de San Bernardo. Permanece allí por poco más de un año.

No posee formación musical académica: Su madre le enseña a tocar guitarra. En el Seminario aprende Canto Gregoriano.

En 1953, a los 21 años, integra el Coro de la Universidad de Chile; participa en el primer montaje de "Carmina Burana" e inicia su trabajo de recopilación e investigación folklórica en terreno.

1956: Ingresa a la Compañía de Mimos de Noisvander.

Entre 1956 y 1962 estudia Actuación y, posteriormente, Dirección en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. Participa, como alumno, en diversas producciones de la Compañía del Instituto de Teatro de la misma Universidad, Ituch.

En 1957, se integra al conjunto de Cantos y Danzas Folklóricas "Cuncumén", creado a raíz de unos cursos de temporada dictados por Margot Loyola. Tiene, también, sus primeros contactos con Violeta Parra, quien lo incita a seguir cantando.


En 1959, con 27 años de edad, tiene su primera experiencia en Dirección Teatral: dirige "Parecido a la Felicidad" de Alejandro Siveking. Viaja con la obra por Argentina, Uruguay, Venezuela y Cuba.
Violeta Parra lo incita a seguir cantando

En este mismo año graba para el sello Emi-Odeón, cantando como solista del "Cuncumén", dos villancicos que le fueran entregados por Violeta Parra.

1960: Asiste en la Dirección a Pedro de la Barra en el montaje de "La Viuda de Apablaza" de Germán Luco Cruchaga, para el Ituch. Posteriormente, dirige "La Mandrágora" de Machiavello.
En 1961 y en calidad de Director Artístico del conjunto, viaja con el "Cuncumén" por Holanda, Francia, Unión Soviética, Checoeslovaquia, Polonia, Rumania y Bulgaria.

Compone "Paloma Quiero Contarte", canción que marca el inicio de su trabajo de creación musical y poética.

Es, también, Asistente de Dirección de Agustín Siré en el montaje de "La Madre de los Conejos" de Alejandro Sieveking.

1962: Egresa de la carrera de Dirección Teatral y dirige "Animas de Día Claro" de Alejandro Sieveking para la compañía del Ituch.

Graba "Paloma Quiero Contarte" y "La Canción del Minero", contenidas en el Lp "Folklore Chileno" del grupo "Cuncumén" para el sello Emi-Odeón.

Entre 1963 y 1968 se desempeña como Director de la Academia de Folklore de la Casa de la Cultura de Ñuñoa.

Entre 1963 y 1970 forma parte, también, del equipo estable de Directores del Instituto del Teatro de la Universidad de Chile, Ituch.

En el año 1963 es Asistente de Dirección de Atahualpa del Cioppo en el montaje de "El Círculo de Tiza" de Bertol Brecht, para el Ituch. El mismo año dirige: "Los Invasores" de Egon Wolf, para el Ituch: "Parecido a la Felicidad" de Alejandro Sieveking, para Canal 9 de Televisión de la Universidad de Chile; y "Dúo" de Raúl Ruiz, para la Compañía de Los Cuatro.

Entre 1964 y 1967 ejerce como profesor de Actuación en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile.

En el 64, vuelve a montar "Animas de Día Claro" de Alejandro Sieveking con el Ituch y la lleva de gira por la Argentina, Uruguay y Paraguay.

En 1965: Compone la música y dirige la obra "La Remolienda" de Alejandro Sieveking, para el Ituch. Dirige el montaje de "La Maña" de Ann Jellicoe, para el Ictus. Recibe el premio "Laurel de Oro" como mejor Director del año por el montaje de las dos obras señaladas y el premio de "La Crítica" del Círculo de Periodistas a "La mejor Dirección del Año", otorgado por el montaje de "La Maña".

Entre 1966 y 1969 es Director Artístico del conjunto Quilapayún. Y entre 1966 y 1970, actúa como solista en "La Peña de los Parra".
En el año 1966: dirige "La Casa Vieja" de Abelardo Estorino, para el Ituch; Asiste en la Dirección a William Oliver en el montaje de la obra "Marat Sade" de Peter Weiss, también para el Ituch; vuelve a montar y dirigir En 1966 grabo si primer LP
"La Remolienda" de Alejandro Sieveking, esta vez, para Canal 9 de Televisión de la Universidad de Chile. 1966 es además el año de la aparición de su primer Lp como solista. Lo edita el sello "Arena" con el título "Víctor Jara".

Al año siguiente, 1967, es el sello Emi-Odeón el que edita el Lp "Víctor Jara" y "Canciones Folklóricas de América", junto a Quilapayún. En el ámbito teatral, monta nuevamente "La Remolienda". Es invitado a Inglaterra, en su calidad de Director Teatral, por el Consejo Británico. Recibe el premio de "La Crítica" por su dirección en la obra "Entretenimiento a Mr. Sloane" y el Disco de Plata del Sello Emi-Odeón.

1969 Dirige el montaje de la obra "Viet-rock" de Megan Terry, para el Ituch; y "Antígonas" de Sófocles para la Compañía de la Escuela de Teatro de la Universidad Católica. Profesor invitado en dicha Escuela de Teatro.

Gana el Primer Premio en el "Primer Festival de la Nueva Canción Chilena" con el tema "Plegaria a un Labrador". Viaja a Helsinki invitado a cantar en un Mitin Mundial de Jóvenes por Vietnam que se realiza en la capital de Finlandia. El sello Dicap edita su Lp "Pongo en tus Manos Abiertas".

1970: Es invitado a la Conversación Internacional de Teatro, en Berlín. Participa en el Primer Congreso de Teatro Latinoamericano de Buenos Aires. Renuncia al Instituto de Teatro de la Universidad de Chile para realizar recitales por todo el país, en el ámbito de la campaña electoral de la Unidad Popular. Emi-Odeón edita un nuevo Lp suyo: "Canto Libre".


Es Embajador Cultural del Gobierno
de la Unidad Popular En el año 1971 trabaja intensamente con el compositor Celso Garrido Lecca en la música para el ballet "Los Siete Estados", de Patricio Bunster, para el Ballet Nacional. Ingresa, junto a Isabel Parra e Inti-Illimani, al
Departamento de Comunicaciones de la Universidad Técnica del Estado. En calidad de Embajador Cultural del Gobierno de la Unidad Popular, realiza una gira de recitales y programas de televisión por México, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Perú y Argentina. Es editado, por el sello Dicap, su Lp "El Derecho de Vivir en Paz". Obtiene el premio "Laurel de Oro" como el mejor compositor del año.


En los años 1972 y 1973, compone la música de continuidad para Televisión Nacional de Chile.
Durante 1972: investiga y recopila testimonios en la población "Hermida de La Victoria" los que forman parte de su Lp "La Población" para el sello Dicap. Realiza una gira musical por la Unión Soviética y Cuba. Es invitado al Congreso de Música Latinoamericana organizado por "La Casa de las Américas", en La Habana. Dirige el homenaje a Pablo Neruda, en el Estadio Nacional, al regreso del poeta a Chile, luego de recibir el Premio Nobel.

Es invitado por los campesinos de Ranquil para crear una obra musical acerca del lugar. Se incorpora a los trabajos voluntarios con ocasión de la huelga de los camioneros que busca paralizar al país.

En 1973: participa en la campaña electoral parlamentaria, realizando conciertos en favor de los candidatos de la Unidad Popular. Dirige y participa como cantante en un ciclo de programas de televisión en contra de la Guerra Civil y Fascismo, acogiendo el llamado hecho, en ese sentido, por Pablo Neruda.

Realiza un gira de conciertos en Perú, patrocinado por el Instituto Nacional de Cultura de Lima. Trabaja en la grabación de sus últimas composiciones para 2 Lps que no alcanzaron a ser editados. Graba el Lp "Canto por Travesura", recopilación del folklore picaresco de Chile, que no alcanzó a salir a la venta.

11 de Septiembre de 1973: Víctor se dirige a la Universidad Técnica del Estado, su lugar de trabajo, donde cantaría en la inauguración de una exposición, desde la cual se dirigiría al país el Presidente Allende. Los militares rodean el recinto universitario ingresando a él el día siguiente, tomando detenidos a todos los profesores y alumnos que se encontraban en su interior.

Víctor Jara es llevado al Estadio Chile y torturado.

Muere acribillado el 16 de Septiembre, pocos días antes de cumplir 41 años.

Su cuerpo es encontrado en la morgue como NN.

sábado, octubre 13

Trosky


Liev Davídovich Bronstein nacido en Yákovka (Ucrania) el 7 de noviembre de 1879, en el seno de una familia de judíos rusos. Cursó estudios en Odesa y Mykolayiv, destacándose por sus aptitudes intelectuales. Tuvo sus inicios en la política en el aňo 1896, integrándose en los círculos del populismo de Mykolayiv, aunque no tardó en sumarse al movimiento marxista. Trotsky fue un profundo conocedor de la teoría marxista, a la que aportó innumerables conocimientos y desarrollos como la teoría de la revolución permanente, ya esbozada por Marx en 1848 y asumida por Lenin en los meses de la Revolución Rusa. En 1897 funda la Unión de Obreros del Sur de Rusia. Fue detenido, encarcelado y condenado al exilio.

Escapa de su destierro en Siberia en 1902 y se traslada a Europa adoptando el seudónimo de Trotsky (nombre de un carcelero que le había custodiado). Durante su estancia en el extranjero, se unió a Lenin, L. Mártov, Gueorgui Plejánov y otros miembros del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR) que editaban el periódico Iskra (La Chispa). Cuando se celebra el segundo congreso del POSDR, de Londres en 1903, Trotsky se opone a las teorías de Lenin y los bolcheviques y se unie a los mencheviques, grupo moderado del POSDR. Regresa a Rusia para participar en la revolución de 1905, llega a ser presidente del Soviet de San Petersburgo. Encarcelado en diciembre de 1905 y deportado a Siberia nuevamente; en este tiempo, expone sus reflexiones en dos obras, 1905 y Balance y perspectivas.

Escapa una vez mas de Siberia en 1907 y dedica la siguiente década a defender sus ideas implicándose en frecuentes disputas ideológicas. Cuando se produce el inicio de la Revolución Rusa en marzo de 1917 (febrero, según el calendario juliano por el que se rigió Rusia hasta 1918) Trotsky está en Nueva York, colaborando en un periódico ruso. Llegó a Rusia en el mes de mayo y no tarda en asumir la jefatura de la organización socialdemócrata interdistrital uniéndose al Soviet de Petrogrado. Ganó una enorme popularidad por ser el dirigente más elocuente de la izquierda soviética. Ingresó en el partido bolchevique en el mes de julio y fue elegido miembro de su Comité Central.

Fue presidente del Soviet de Petrogrado en el mes de septiembre. Coincide con Lenin en su interés por derrocar al Gobierno Provisional establecido tras la primera fase revolucionaria y luchó por conseguir apoyo para el levantamiento armado de los bolcheviques. Trotsky presidió el Comité Militar Revolucionario bolchevique, desde el cual guió con éxito la Revolución de noviembre (octubre).

Fue comisario (ministro) de Relaciones Exteriores en el gobierno soviético que se constituyó a continuación, y negoció la paz por separado con Alemania en Brest-Litovsk, que supuso el abandono ruso de la I Guerra Mundial. Como comisario de la Guerra a él se debe la fundación y dirección del Ejército Rojo, que consiguió una gran victoria durante la Guerra Civil rusa que sucedió a la revolución. Lenin se vio obligado a retirarse de la vida política en mayo de 1922, tras sufrir una apoplejía, Trotsky no se encontraba en posición de asumir el control del gobierno. Nunca había sido un defensor de la política de partidos, y no consiguió impedir que la troika compuesta por Grígori Zinóviev, Liev Kámenev y Stalin se hiciera con el poder. Aunque Trotsky se asignó a sí mismo la jefatura de una oposición de izquierdas poco unificada, sus polémicas diatribas no podían competir con la máquina burocrática del partido creada por Stalin. Sus adversarios políticos le destituyeron de su cargo de comisario de Guerra en 1925 y le expulsaron del Politburó en 1926; Stalin le envió al exilio a Asia central en 1928 y fue desterrado de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en 1929. Pasó el resto de su vida haciendo públicas sus críticas al estalinismo. Residió en Turquía, Francia, Noruega y finalmente en México, invitado por el general Lázaro Cárdenas, presidente del país, en 1937. Escribió numerosos ensayos, una autobiografía, Mi vida (1930), una Historia de la Revolución Rusa (3 volúmenes, 1931-1933), La revolución traicionada (1937), y artículos sobre los paincipales temas de la actualidad de su época (estalinismo, nazismo, fascismo o la Guerra Civil espaňola). En la ciudad de México vivía en un autén/aco palacete, defendido y guardado como fortaleza, con guardaespaldas armados. Fue amigo del pintor mexicano Diego Rivera y de su esposa Frida Kahlo. El agente soviético Kótov, que desde México dirigía las operaciones contra Trotsky, ordenó a Ramón Mercader, que había logrado infiltrarse en la casa como amigo de una de las secretarias, que acabara con su vida.

Ramón Mercader, comunista espaňol, estaba a las órdenes de Kótov para penetrar en el círculo más próximo a Trotsky y perpretar su asesinato. Mercader atacó a Trotsky el 20 de agosto de 1940 con un piolet, que hundió en su cabeza; pero éste pudo reaccionar y pidió ayuda. Mercader permaneció en la cárcel de México durante 20 aňos. Trotsky falleció el día siguiente. Su muerte culminó aňos de persecución y exilio, unidos al exterminio físico de decenas de miles de comun/ptas en Rusia por parte del aparato policial de Stalin.

viernes, octubre 12

Pablo de la torre Brau


Pablo de la Torriente Brau nace en San Juan de Puerto Rico, el 12 de diciembre de 1901.
Pablo es uno de los más altos exponentes del periodismo cubano en este siglo. A través de sus crónicas, reportajes y entrevistas renovó el lenguaje de este medio de comunicación, al que llevó, por otra parte, de manera auténtica y humana, la fuerza y el encanto de sus vivencias personales estrechamente vinculadas al devenir histórico de su tiempo.
En su obra periodística podemos encontrar hoy formidables antecedentes del género testimonial que tanto auge ha tenido en las últimas décadas. Fue, en ese sentido, un padre del género testimonio, y sus libros conservan la frescura y la fuerza a pesar del paso de los años.
Su obra narrativa no testimonial —novela, cuento—, representativa de la vanguardia cubana, incorporó la riqueza del habla popular y la agudeza del humor para entregar vigorosos y trascendentes temas humanos.
Pablo fue un cronista imaginativo e incesante de los múltiples y cruciales acontecimientos históricos por los que pasó su vida en Cuba, Estados Unidos y España.
La última etapa del trabajo periodístico de Pablo transcurrió en la Guerra Civil Española, a donde fue como corresponsal de varias publicaciones de América Latina y Estados Unidos, en septiembre de 1936.
A su intensa obra escrita pertenecen los títulos siguientes: Batey (cuentos), La isla de los 500 asesinatos, Presidio Modelo y Peleando con los milicianos (crónicas y testimonio), Aventuras del soldado desconocido cubano (novela). El formidable epistolario de su exilio ha sido reunido en el volumen titulado Cartas cruzadas.
Muere combatiendo en Majadahonda el 18 de diciembre de 1936 durante la heroica defensa de Madrid como miembro de las Brigadas Internacionales defendiendo la legítima II República Española.